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¡Patea la pelota!

Clases especializadas de fútbol atrae a los alumnos

By Meaghan Mallari, Online Managing Editor and Natasha Prados, Online Managing Editor
February 5, 2007
Nic Lukehart
Toby Matthews, del onceavo grado, y Jorge Ayala, del décimo grado, se disputan la pelota durante la clase.
Argentina ya tenía un gol contra Serbia y Montenegro cuando Esteban Cambiasso recibió un pase y pateó la pelota detrás del portero. El 16 de junio del año pasado, Argentina ganó este juego con una ventaja de seis goles. Solo ocho días después, Maximiliano Rodríguez marcó el gol que ganó el juego y Argentina avanzó a los cuartos de final.

En el año 2006, 198 países trataron de entrar a la Copa Mundial y 32 equipos calificaron para jugar, según la Asociación de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA). El mismo año, dos millones de personas viajaron a Alemania para ver los juegos que también fueron transmitidos por televisión a 205 países y territorios, según FIFA.

Está claro que alrededor del mundo el fútbol es un deporte amado. En los EE.UU. tiene una reputación de no ser tan admirado, pero la popularidad está creciendo, especialmente entre los jóvenes. Diez y ocho millones de personas juegan fútbol, del cual 78 por ciento son menores de diez y ocho años, según el Departamento del Estado de los EE.UU.

Por ser tan famoso, el departamento de Educación Física en Blair decidió empezar una clase dedicada solamente al fútbol. Este es el tercer año desde que las clases empezaron. Cynthia Changuris, la directora del Departamento de Educación Física, dice que hay aproximadamente 38 estu-
diantes en cada una de las dos clases. Estas clases atraen a una variedad de estudiantes: unos solamente quieren liberarse del estrés o hacer ejercicio, y otros quieren continuar un deporte que han jugado toda su vida.

Un juego cautivador

Los estudiantes que han tomado esta clase solo quieren hacer una cosa: patear la pelota por hora y media.

No solo saben como jugar, pero tienen muchas habilidades. El fútbol es un deporte que se juega con mucho amor y mucha intensidad. La clase es una oportunidad única para los estudiantes a quienes no les gusta jugar otros deportes y tienen la ocasión de jugar su deporte favorito. "He jugado fútbol toda mi vida, no quería jugar otros deportes," dice Jeanette Chavez, del décimo grado, que está en la clase.

Porque las clases de fútbol enfocan en este deporte solamente, la organización típica de las clases de educación física no es necesaria. Aunque los estudiantes todavía tienen que correr, los maestros no necesitan enseñarles como jugar el juego, porque los estudiantes ya lo saben. "La mayoría de las personas tienen muchísima más habilidad de lo que yo les podría enseñar," dice Changuris.

Combatiendo el estrés

Muchos de los estudiantes son parte de varios equipos de fútbol. Chavez jugó para el equipo de Blair en el otoño y además de su gusto por el deporte, también tomó la clase para practicar y mejorarse para su equipo. Ella dice que la clase también le da la oportunidad de hacer ejercicio, liberarse del estrés y jugar con los muchachos.

Aunque ella dice que quiere más muchachas en la clase, ella no se siente intimidada por los muchachos. "Se siente bien [el] competir contra los muchachos," dice Chavez.

Otros estudiantes están de acuerdo que la clase es buena para combatir el estrés. Toby Matthews, del onceavo grado, espera la clase porque no existen las presiones que son parte de sus clases académicas. "Es un buen descanso durante el día escolar," dice Matthews.

Algunas veces las clases académicas pueden ser intimidantes, y hacer algo físico es una buena manera de relajarse. "Cuando estoy cansado de las otras clases, me quito el estrés aquí," dice Raul Salmeron, del décimo grado.

Jugando con amigos en un ambiente tranquilo es entretenido, agregó Brian DaSilva, del onceavo grado. "Es divertido jugar al fútbol, no puedes explicarlo. Solamente es divertido," dice DaSilva.

Una mezcla de culturas

La diversidad de los jugadores y fanáticos del fútbol a través del mundo se refleja en las clases del fútbol en Blair. Cada raza está representada y muchas nacionalidades también, según Miller.

La clase se inició para atraer a los estudiantes de diferentes lugares pero que tienen fútbol en común. "Estamos sirviendo a una población específica en nuestra escuela. Creo que ellos lo disfrutan y lo aprecian," dice Changuris.

Para muchos estudiantes, como Chavez, el fútbol es parte de su cultura. Su familia es salvadoreña, y dice que se había criado con una pasión para el juego. "[Lo] juegan mucho en los países hispanohablantes. Es como el deporte número uno," dice Chavez.

Salmeron, que también es salvadoreño, dice que jugando fútbol ha sido parte de él desde que vivía en su país nativo. Él ha jugado desde que tenía cinco años.

Para Chavez, jugando al fútbol simplemente es algo que se hace para pasar el tiempo con su familia. "Todos en mi familia juegan al fútbol," dice Chavez.

Para DaSilva, cuya familia viene de Portugal, el juego del fútbol es como un deporte nacional y una parte de su cultura.

El orgullo y el gusto es lo que contribuye a que la clase sea entusiasmada. Es un lugar donde personas tan diferentes pueden reunirse como amigos y disfrutar con el deporte que los une. "La diversidad — eso es lo que se logra muy bien en la clase, la hace muy interesante," dice Miller.

El fútbol es un deporte que todos pueden entender y compartir. "Es un juego universal, un deporte internacional," dice Miller.

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