Silver Chips Online

Sumergidos en la inmersión

Los programas de español ofrecen muchos beneficios y oportunidades

By Meaghan Mallari, Online Managing Editor and Natasha Prados, Online Managing Editor
March 9, 2007
I pledge allegiance to the flag of the United States of America. And to the republic for which it stands, one nation, under God, indivisible, with liberty and justice for all.

Juro fidelidad a la bandera de los Estados Unidos de América. Y a la república que simboliza, una nación, bajo Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos.


Cada mañana, los estudiantes de la escuela primaria Rolling Terrace en Silver Spring recitan el juramento de fidelidad a la bandera, primero en inglés y después en español. Es un ritual que simboliza lo que ocurrirá el resto del día para algunos de los estudiantes; ellos pasan la mitad de su día hablando solamente en inglés y el resto del día hablando solamente en español.
Nic Lukehart
Una estudiante de Georgiana Jiménez en Rolling Terrace aprende a leer la hora.


Este método de enseñar, en dos lenguajes, ofrece beneficios para todos los estudiantes en este programa de inmersión. Los estudiantes aprenden un nuevo lenguaje. No solamente aprenden la gramática o el vocabulario, sino que aprenden la asignatura correspondiente a ese lenguaje. El idioma usado es aprendido en contexto.

El programa de inmersión en Rolling Terrace es uno de 329 programas en los E.E.U.U. donde a los estudiantes se les sumerge en dos lenguajes a la vez.

Los beneficios de la inmersión se extienden más allá de ser bilingüe o de los logros sociales y económicos que se obtienen con esa habilidad. El aprender dos lenguajes a la vez estimula el desarrollo cognitivo y ayuda que la persona sea un mejor comunicador.

"Lo mejor de dos mundos"

Cuando eres joven, los conductos del cerebro no están establecidos. Por eso, los jóvenes pueden aprender el lenguaje al que son expuestos rápidamente; los mismos principios los ayudan a adquirir un segundo lenguaje con mucha facilidad.

Los niños aprenden más en un ambiente donde están completamente rodeados por el español en vez de aprenderlo en partes. "[En] inmersión, se aprende más natural," dice Georgiana Jiménez, la coordinadora de inmersión de Rolling Terrace.

Debido a que en el programa de inmersión se enseña inglés y español, Genesis Davidson, del duodécimo grado y graduado de inmersión en Rolling Terrace, siente que obtuvo una educación más extensa a la de muchos de sus compañeros. "Es lo mejor de dos mundos," dice Davidson. Él está agradecido de que la inmersión le dio la oportunidad de que a través de su aprendizaje del español logró conectarse con su cultura ecuatoriana.

Maria Flores, del duodécimo grado, entró en el programa de inmersión en Rolling Terrace en el kindergarten y continuó en el programa en la Escuela Internacional Intermedia de Silver Spring (SSI). Ella dice que esta educación única le facilitó el desarrollo del español. "Cuando eres más joven, puedes entender y aprender las palabras más fácilmente," dice Flores.

Suzanna Vaughn, del onceavo grado, también estuvo en el programa de inmersión de español y está de acuerdo. Ella dice que estudiando un idioma se apoya al otro. "Cuando eres joven, todavía estás aprendiendo tu lengua nativa también," dice Vaughn. Como el niño no ha llegado a dominar ninguno de los lenguajes, está más dispuesto a pres-
tar toda su atención.

Los niños no tienen miedo de cometer errores. "No [tienen] vergüenza o presión de ser 'cool,'" como cuando son estudiantes mayores, dice Jiménez.

Aunque Jiménez ha sido maestra en Rolling Terrace por 18 años, la pasión de sus estudiantes y la rapidez con que alcanzan el español le inspira cada año. Los estudiantes que no saben ni una palabra en español al principio del año, salen de sus clases con confianza y orgullo de sus destrezas. "No deja de sorprenderme," dice Jiménez.

Jiménez siempre se impresiona de la manera en que los niños trabajan juntos. En sus clases hay estudiantes de todos los orígenes y niveles de conocimientos.

Pero en vez de crear divisiones en su clase, las diferencias sostienen la clase. "Cuando hay diversidad, se aprende mejor. No podemos dejar las diferencias en la puerta. Tenemos que traer las diferencias y hacer[las] parte del aprendizaje," Jiménez dice.

Nic Lukehart
Una niña en el programa de inmersión en Rolling Terrace toma clases en español y también en inglés.
El programa ayuda a los estudiantes norteamericanos a conectarse con los estudiantes hispanos. A los estudiantes hispanos, el programa de inmersión les ayuda a integrarse a la cultura norteamericana.

Implicaciones de la inmersión

Después de que salen del programa de inmersión, los estudiantes quedan conectados al español y a la cultura hispana.

Ben Simon, del onceavo grado, quien perteneció al programa de inmersión, dice que aunque su español no es perfecto, el español permanece como un parte de su vida. "Si hay algo relacionada con [la comunidad hispana], me preocupa," dice Simon.

Como resultado del programa de inmersión, Vaughn siente una conexión especial al español. "Adquieres una apreciación más profunda por el lenguaje después de ser expuesto por tanto tiempo," dice Vaughn.

Davidson dice que la inmersión le dio la confianza de hablar cómodamente en español. "Si no hubiera estado en el programa de inmersión, no me sentiría tan cómodo hablando en español," dice Davidson.

Para Simon, uno de los aspectos más importantes de su educación en la inmersión es que no tiene un acento americano cuando habla en español. "Algunas personas creen que soy hispano," dice Simon.

Aunque puedan hablar sin acento, Simon y los otros estudiantes graduados de la inmersión no dominan la gramática del español. Ellos tienen la habilidad para conversar, pero nunca tuvieron la oportunidad de aprender las reglas específicas de la lengua.

Jennifer Stanton-Brand, maestra de español del tercer nivel en Blair, ha notado la falta del uso correcto de la gramática de los estudiantes que han estado en el programa de inmersión.

Ella dice que los alumnos nunca han practicado hablando correctamente el español y por eso es más difícil cambiar los malos hábitos. "Ellos serán menos competentes en la gramática porque las malas costumbres son parte de ellos," dice Stanton-Brand.

Stanton-Brand también añade que algunos estudiantes dependen demasiado en sus conocimientos y no creen que necesitan estudiar la gramática.

Pero Stanton-Brand también dice que en la mayoría, sus mejores estudiantes son los que asistieron al programa de inmersión. Ella dice que esos estudiantes tienen el mejor entendimiento del lenguaje.

A pesar de que estos estudiantes nunca recibierion instrucción formal sobre el vocabulario, Simon aprendió suficiente vocabulario por haber aprendido el lenguaje en contexto. Por la manera en que aprendió el español, Simon podía entenderlo y aprenderlo relacionando las palabras. "En el séptimo grado, ya sabía cada palabra de las listas de vocabulario antes de que nos las dieran," dice Simon.

Aunque obtuvieron una educación incompleta, la base lingüística que tienen continua ayudándoles. "El programa me impactó mucho...me ayudó en mis clases [en Blair]," dice Rebecca Graber, del duodécimo grado, que fue a Rolling Terrace. A ella se le permitió entrar en el nivel dos en vez de tomar Español 1, y también tomó el examen de AP de Lenguaje en Español en el décimo grado.

Para muchos, aunque terminaron el programa de inmersión hace muchos años, el amor que tienen por el lenguaje va a ser parte de ellos por el resto de sus vidas. "Sin duda, quiero continuarlo en la universidad y aún después porque no quiero perderlo," dice Vaughn.

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